domingo, 27 de julio de 2008

Personajes indeseables del transporte colectivo urbano – El vendedor que te deja la estampita en la falda


Es momento de abordar un tema tabú en nuestra sociedad: Los vendedores de los ómnibus. No voy a decir que es molesto que se suban a vender cosas porque eso ya lo hacía el Gordo Escanlar en el 50, y además de última los locos están laburando y todo eso...
Lo que si no tolero es a esos malnacidos que te dejan su estampita o pastillas o lo que sea que estén ofreciendo, en tu falda sin preguntarte si lo querés o peor aún poniéndotelo aunque le digas que no.
Esa sensación de tener la estampita encima tuyo sin quererla, es horrible te sentís humillado, impotente, incómodo, sin saber que hacer.
¿Qué hacer en ese momento? si dejas eso ahí tenés que tener cuidado que no se te caiga, entonces lo mejor es agarrarlo... pero ¿porqué tengo que agarrar esto? ¿y si tiene sida?. He llegado a ver señoras muy histéricas (y con toda la razón) gritándole a algunos de estos sátrapas "hey te dije que no!! no quiero tus putas pastillas icekiss tomalas!".
Yo no me animo a eso, además siempre te pueden contestar con el siguiente comodín: "pará bo muchá estoy laburando", aunque varias veces tuve ganas de sentarme arriba del alfajor que me dejaron o romperle en 100 pedacitos la oración a Santa Ana de los desatanudos. Cuando sea un hombre con bigotes lo voy a hacer.
Hay varios métodos para evitar que te dejen la estampita, lo que no es recomendable es decir que no con la mano, porque aprovechan para dártelo en esa misma mano. Yo recomiendo decir que no con voz fuerte y clara, asintiendo con la cabeza sin parar y con los brazos cruzados, pero aún está el peligro que no te hagan caso y te lo dejen en la falda.
Otra solución es pararse en el momento que pasa el cobarde, ya que estos vendedores tienen por principios no darle sus productos a personas que viajan paradas. El problema es que puede haber alguna vieja tiraindirectas que te robe el asiento de manera astuta.
Una vez viajé en un ómnibus donde todos los pasajeros se habían puesto de acuerdo para utilizar esta técnica, fue muy divertido cuando se subió uno de Remar vendiendo pegotines y se produjo una especie de ola como en el estadio.

Por último quiero reconocer que estos señores también han hecho cosas buenas por el país, como por ejemplo cagarse en el imperialismo y renombrar las pastillas icekiss para llamarles así como se escriben: hicequis. Tanto que suena muy raro pronunciarlas en inglés, hagan la prueba: "pastillas aiskis" naahh son las hicequis loco!!

6 comentarios:

Kewl dijo...

conozco dos variantes y no se cuál prefiero:
is-equis
isequís

nin dijo...

Un aguante para las hicequis de canela

Anónimo dijo...

parecerá loco.. pero una vez subió un veterano y las pronunció bien de bien... las pastillas aisquis...
no lo podia creer. Increíble pero cierto

Unknown dijo...

a mi me pasó lo mismo que a Pablo, por suerte me desperte y me di cuenta que sólo fue una pesadilla

kabuche dijo...

me encanta cuando viene con promo:
un paquete: sinco peeeeeessssssooooo
dos paquete: dies peeeeeeessssooooox

Santiago dijo...

Ahora salen las Blackkiss, ¿por qué no?